Mateo 25:23 RVR1960. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Mateo 25:23 NTV. El amo dijo: “Bien hecho, mi buen siervo fiel. Has sido fiel en administrar esta pequeña cantidad, así que ahora te daré muchas más responsabilidades. ¡Ven a celebrar conmigo!”.
El hombre le agrada que sus méritos y logros sean reconocidos y admirados por los demás. Por ello tenemos estudiantes meritorios a quienes se les otorga una medalla o certificado de excelencia, atletas que por sus logros son reconocidos con premios, personas y profesionales que por sus contribuciones y trabajo se les otorga una placas, es decir que son validados en aquello que hacen. Incluso a nivel privado y familiar los padres expresan su orgullo a sus hijos con palabras de aliento y motivación, así como con regalos por méritos que estos hayan alcanzado.
Buscamos lograr alguna de estas aprobaciones y validaciones del mundo. Un mundo roto que impulsa y motiva el exaltar unos y despreciar a otros. Todo esto olvidando lo que es realmente importante y el único reconocimiento y exaltación que en verdad tiene valor en nuestras vidas, el ser reconocidos por Dios, quien conoce nuestros corazones y ve nuestro caminar. En Proverbios 29: 23 dice, El orgullo termina en humillación, mientras que la humildad trae honra.
El versículo inicial que leímos, representa el elogio final de Dios hacia quienes utilizan sus dones y recursos para el Reino con fidelidad. Promete una recompensa de mayor responsabilidad y la participación en la alegría y el reposo del Señor. Es un reconocimiento para aquellos que viven para agradar a Dios. En Colosenses 1:10 (RVR1960): "...para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios".
Analicemos detalladamente lo provechoso del reconocimiento de Dios, varias cosas llaman mi atención:
Primero, Dios brinda una afirmación confirmando que lo hemos hecho bien.
Segundo, nuestro Padre celestial utiliza dos adjetivos calificativos y una denominación para dirigirse a nosotros, nos llama Buen siervo y fiel, el Único que es bueno, te dice buen, te dice siervo, Cristo es el siervo por excelencia y fiel, aquel cuya fidelidad es incomparable.
Tercero, nos confirma que a cada uno nos ha dado una tarea pequeña, la cual hemos hecho de manera extraordinaria y nos ganamos la confianza de recibir una tarea mayor para Su gloria.
Y cuarto, nos brinda la recompensa que nos brinda, el poder estar en Su presencia y el gozo de que estemos con Él.
Con este análisis podemos ver que el vivir por la fe es obedecer los mandamientos de Dios y que hay un propósito establecido por nuestro Señor en cada uno de nosotros. Efesios 2:10 RVR 1960 dice, Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Todos los que fuimos hechos nuevas criaturas en Cristo ahora podemos realizar las obras para las cuales hemos sido preparados por Dios en Él, antes en el mundo hacíamos algo e incluso decíamos es que yo soy buena alardeamos sobre nuestra bondad, esta es una de las mentiras más usadas por el diablo para que muchos rechacen el venir a los pies de Cristo porque como son buenos y no le hacen mal a nadie, no necesitan de un suficiente salvador para sus pecados. Hermanos esto es orgullo en nosotros no reconocer que todos somos pecadores.
El apóstol Pablo nos afirmaba que en una sola cosa podíamos nosotros alardear y ser pretencioso en 2 Corintios 12:1-5 NTV/RVR1960 Solamente me jactaré de mis debilidades. Pero porque enorgullecerse de ser débil, cuando hay personas que luchan por no demostrar que son débiles y se hacen los fuertes, sabes porque querido hermano, porque en nuestras debilidades el poder de Dios se manifiesta. Cuando reconocemos nuestra necesidad de Dios, nuestras fragilidad y que sin Jesús nada podemos hacer, es ahí donde somos bendecidos con las fuerzas y fortaleza de su Espíritu Santo.
En estos 21 días de ayuno coincidieron con mi disposición de presentar mi jubilación por tiempo en servicio. Cuando vamos a emprender cambios y una nueva etapa en nuestras vidas surgen muchas emociones, alegría, temor, ansiedad, dudas, en fin una serie de cosas, más como conozco el poder de la oración y ayuno presente el cierre de esta etapa en mi vida como propósito del ayuno, victoria que Dios me entrego y en el último día que estuve laborando me hicieron y una despedida y se reconoció mi labor, pero lo que más me gusto de todo fue que se reconociera que era una persona que profesaba mi fe y la vivía compartiendo con mis compañeros mi amor por Dios y su palabra .
Me sentí en victoria que personas con las que compartía ocho horas, cinco días a la semana reconocieran en mi además de la persona y profesional que soy, sobre todo vieran en mi a la hija, sierva y discípula de Cristo. Esto debe ser lo que nos orgullezca a todos que somos amados por Dios y que le representamos donde quiera que estemos.
Por lo cual, mis hermanos de que no es solo el profesar verbalmente nuestra fe, sino vivir conforme a la voluntad de Dios. De ahí que la verdadera fe se reconoce por los frutos y la obediencia, no solo por las demostraciones de poder o palabras. Todo creyente tiene un papel en ayudar a otros a conocer y comprender al único Dios verdadero como se estable en la gran encomienda en Mateo 28:19-20 RVR 1960.
En definitiva hermanos, los que quiero compartirles es que debemos procurar que nuestra vida cristiana sea el servir a Dios dándole a conocer a otros su obra santa y bendita en nosotros para que seamos instrumentos en Sus manos para su gloria y ese será el mejor reconocimiento de todos en nuestras vidas y nos permitirá ascender a los propósitos de Dios con nosotros. Como esta en Colosenses 3:23-24 RVR 1960. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
Dios les bendiga en abundancia siempre.
Ana Yajaira Pérez
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