viernes, 28 de agosto de 2020

PERCEPCIÓN DEL REINO DE LOS CIELOS

Juan 9: 25 B. Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo.

Esta es la expresión de quien recibió la manifestación del poder y el amor de Dios en su vida. La porción de la palabra que leímos se refiere al milagro que nuestro Señor Jesús obro en un hombre que era ciego de nacimiento, lo cual llamo la atención de los discípulos e hizo que cuestionaran al maestro, de quién había pecado si aquel hombre o sus padres, ya que para ellos su ceguera de nacimiento era un castigo por pecados muy graves cometidos, la respuesta de Cristo fue extraordinaria, como todo lo que él hace, en Juan 9: 3, el respondió que no tenían culpa de pecado ni aquel hombre, ni sus padres, sino que su ceguera era para que las obras de Dios se manifestaran en él. Esto nos muestra que Cristo puede sanarnos y salvarnos de todo pecado por más grande que consideremos que este sea.

Los fariseos y sacerdotes sabían por medio de las escrituras que sólo Dios era capaz de obrar un milagro de tan gran importancia, devolver la vista a una persona ciega de nacimiento, es decir abrir los ojos, puesto que nadie en la antigüedad había hecho tal prodigio. La palabra nos revela en este milagro que Jesús no era otro profeta más, sino el mesías prometido, el hijo de Dios, el santo de Jehová. Incluso el mandato que da a este hombre, luego de hacer lodo y ponerlo en sus ojos es que fuera y se lavara en el estanque de Siloe, que quiere decir el enviado.

Jesucristo procuro en todo su ministerio que nosotros tuviéramos una percepción correcta de lo que es el reino de los cielos, en Mateo 13: 44-45 NVI, nos presenta su reino como un tesoro, como una perla de gran valor que debemos tratar de alcanzar. Cristo nos enseñó y mostró el amor del Padre Celestial, el poder de Dios y el propósito de su venida a la tierra.  Debemos reconocer que todos nosotros fuimos y somos ciegos de nacimiento a causa de las mentiras que el enemigo ha puesto en este mundo que son vendas que ciegan a las personas de los propósitos que Dios tiene para su vida y que quiere manifestar de acuerdo a Su santa voluntad.

-       Percepción: es comprender o conocer algo.

-       Visión: Percepción de las realidades físicas a través de la vista.

Por consiguiente, la percepción del reino de Dios, es conocer y comprender su importancia y valor teniendo nuestra visión en este como dice Romanos 14:17 NVI, porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas, sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo. Los discípulos tuvieron de primera mano la manifestación, comprensión y el conocimiento del reino de los cielos en la tierra en Cristo Jesús, en la autoridad que le fue dada para sanar, echar fuera demonios, hacer milagros y traer las buenas nuevas de salvación. De ahí que nosotros lo alcanzamos al tener un encuentro con Jesús al aceptarle como nuestro Señor y Salvador, como dice Mateo 4:17 «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca».

Por ejemplo, cuando aprendemos a escribir, se requiere que los niños y niñas coordinen la vista con la mano para lograr este propósito, mientras más sentido se ponen al servicio del aprendizaje más este se logra. En lo espiritual pasa de igual forma, cuando unimos nuestra fe a nuestra percepción del reino de los cielos y declaramos las cosas que no son como si fueran, podremos ver la gloria de Dios manifestada en nuestras vidas y declararemos como dice Job 42:5 RVR1960. De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.

Cuando nuestros ojos son abiertos un aspecto importante que cambia en nosotros es que nuestra vida se fundamenta en la palabra y promesas de Dios, ya que desarrollamos el conocimiento, la comprensión y percepción de que Jehová es Todopoderoso. Por ello cuando recibimos algún ataque, podemos resistir y hacer frente como soldados perseverantes alistados con la armadura brindada por Dios y confiados en Su poder. Como David cuando vio a Goliat, él no vio un gigante, no David vio un filisteo, un enemigo incircunciso, nunca dio a Goliat relevancia por lo que él veía en lo natural, sino que dio importancia a lo que ya había visto de la gloria de Dios. Un caso contrario que podemos encontrar en la palabra es lo que le sucedió al apóstol Pedro, cuando camino sobre las aguas para ir al encuentro de Cristo, al desviar su mirada de Jesús y ponerla en lo que acontecía a su alrededor, empezó a hundirse, pero esto no quiere decir que el apóstol no percibió a Jesús yendo a su rescate.

En 2 de Corintios 4:17, Pablo nos dice: Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; Pablo no ve a la tribulación como algo imposible de solucionar, sino muy por el contrario la percepción que el apóstol tiene es que ese momento dará frutos en nosotros para la gloria de Dios. Cambia tu manera de percibir, de ver las cosas de este mundo. Dios quiere que tu percepción de Él sea la correcta, es decir que le veas como Padre, Amigo, Pastor. Tenemos que compenetrarnos en nuestra relación con nuestro Señor y Salvador, y saber que Jehová es El Roí, el Dios que nos ve. Tengamos siempre presente lo escrito en Hebreos 12:1, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, ya que no es por nuestra vista terrenal, sino por fe que los milagros se manifestaran y lo percibiremos porque nuestros ojos espirituales ya han sido abiertos por el único que podía hacerlo, Jesucristo.

Para finalizar, quiero exhortarte a que, si aún tu vida está en las tinieblas de la ceguera terrenal y no tienes la percepción del reino de Dios, te invito a que hagas conmigo la oración de bienvenida a Cristo en tu vida: Señor Jesús, te reconozco como mi Señor y Salvador, reconozco que soy un pecador y te pido que me limpies con tu preciosa sangre, dame la vista de tu santo reino y permíteme ser parte de él, escribiendo mi nombre en el libro de la vida con tintas de oro para no ser borrado nunca jamás. Ayúdame a vivir percibiendo en fe Tu amor, bondad, fidelidad y misericordia, gracias mi amado rey por brindarme Tu gracia en el regalo de mi salvación, amén.

Dios les bendiga. 

 Ana Yajaira Pérez.

miércoles, 12 de agosto de 2020

¡¡¡ABBA PADRE!!!

Mateo 6: 9 Ustedes deben orar así: “Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre “.

Jesucristo nos mostró a Dios como Él le conocía, como Padre Celestial, con esto se dio apertura a un lazo filial entre Dios y nosotros, se entablo una relación de amor por medio de nuestro Señor Jesús: Jehová como nuestro Padre y nosotros como sus hijos.

Yo me críe y formé sin padre, las únicas semejanzas que tuve a un padre, fueron mi abuelo y tíos, los cuales hicieron su mejor esfuerzo, pero no es lo mismo. Con 13 años, le pedí a mi padre terrenal que no volviera nunca más a la casa al considerar que no debía visitarnos más, ya que su rol de padre no lo cumplía como debía, pero veintisiete años después Dios me llevo a Estados Unidos para que le perdonara y reanudara la relación con mi padre terrenal, sanando así en mi corazón toda raíz de amargura porque Mi Padre Celestial quiere que yo sea plena en Él. El Salmo 27: 10, dice:  Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.

Cuando llegue a los pies de Cristo y conocí que Dios es mi ABBA, no podía comprender muy bien este tipo de relación por no haberla tenido de niña, pero eso no fue impedimento para que Dios me mostrara Su paternidad, ya que uso mi maternidad para mostrarme a través de mis hijos, el amor y cuidado que Él tenía de mí. Por lo cual debemos siempre recordar lo que dice Romano 8 :15, ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!

En mateo 7:11 y Lucas 11:13, hay un versículo hermoso que dice: Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!  Entonces comprendí que, aunque no tuve un padre en la tierra, siempre tuve y tendré a mi ABBA en el cielo. Dios es un Padre bueno, santo, fiel, confiable, que nunca abandona a Sus hijos. 


¡¡¡JEHOVÁ ES EL MÁS EXCELENTE PADRE!!!

 

 Bendiciones.

Ana Yajaira Pérez

lunes, 10 de agosto de 2020

Jesús es mi verdad

Juan 8:32, nos dice:  Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. RV1960

Al leer este versículo nos preguntamos: ¿a cuál verdad se refiere? La respuesta también se nos revela en Juan 14:6 cuando Jesús dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al padre, sino por mí. Jesús es la verdad que nos hace libres, porque en el momento que le conocemos y aceptamos como Señor y Salvador, las mentiras que el diablo nos hizo creer caen por el suelo, ya que son sacada a la luz. 

Dios me ha permitido conocerle cada día más y darme cuenta de las mentiras que me rodeaban y que me tenían esclavizadas. Entre esas mentiras están: 

* La primera es aquella donde pensamos que estamos sola o solo y que no somos apreciados por nadie. En la palabra de Dios encontramos la verdad a esta mentira:

- 1 Juan 3: 1 Mirad que amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios. 

- Mateo 28:20 y he aquí yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

* Otra de las mentiras que solemos creer hasta un punto que la hacemos parte de nosotros es aquella cuando nos etiquetamos a nosotros mismos o aceptamos lo que otros dicen de nosotros, por ejemplo: es que yo soy así, esa es mi manera de ser, entre otras cosas. Aquí es cuando Dios nos revela en Cristo Jesús lo que dice su palabra:

-      - 2 de corintios 5:17 De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; He aquí todas son hechas nuevas.

-Efesios 4:23-24 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

*También tenemos la mentira llamada enfermedad, pero en la palabra de Dios esta establecido que: 

-    - Isaías 53: 5. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; El castigo de nuestra paz fue sobre nosotros, y por sus llagas fuimos nosotros curados.

- Jeremías 33:6. He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

** * Otra mentira son las necesidades y las carencias que nos llevan a decir, no tengo, no puedo, más Dios nos dice en su maravillosa palabra que:

-       - Salmos 23:1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.

-       - Salmo 145:16 Abres tu mano y sacias el deseo de todo ser viviente.

Un día un maestro de filosofía, le dijo a mi hija mayor que “cada uno tiene su propia verdad”. Por lo cual les pregunto amados hermanos ¿cuál es tu verdad?  Y ¿qué mentira el enemigo te quiere hacer creer? Busquemos la verdad que Dios nos quiere revelar en su palabra y siempre recordemos lo que esta escrito en Juan 14:1, donde Cristo nos dice: No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí. La verdad es Cristo y todo lo que necesitas está escrito en su maravillosa palabra.

 

Bendiciones para todos y todas.

  

Ana Yajaira Pérez

Dios obra en todo tiempo

2 de Corintios 12: 9-10 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

El apóstol Pablo escribió a los Corintios dándoles su testimonio de como a pesar de estar atravesando una experiencia dolorosa, a la que denomino aguijón, que podríamos definir como algo que nos causa problemas y nos aflige, y de cómo en medio de esa situación pidió a Dios que se lo quitara y la respuesta del Señor fue que le bastara Su gracia, es decir que confiara en Él, porque no debemos enfocarnos en las tribulaciones que pasamos porque Jehová siempre es suficiente en todo y para todo. Por ello cuando somos débiles nuestro Dios nos mostrara Su poder y gloria, ya que Su gracia permanece para siempre.

Con la situación actual de la pandemia del Covid -19, la humanidad está aprendiendo cuan débil es y lo mucho que necesita de Dios y es ahí donde nuestro Padre Celestial nos muestra que Él está disponible en todo tiempo para ayudarnos, siendo la primera gracia que Dios nos regaló la salvación de nuestras vidas en Cristo Jesús. 

Ante una crisis tenemos dos opciones de como afrontar la misma, algunos son orgullos y auto-suficientes confían en sus propias fuerzas, más los que entregamos nuestra vida a Jesús declaramos como dice Zacarías 4:6 No es por la fuerza ni por ningún poder, sino por Su Espíritu Santo.

Es por ello que ante toda circunstancia caminamos confiados de que Jehová obrara a nuestro favor y podemos ver Su gloria, mientras otros se preguntan ¿Dónde está Dios? Nosotros sabemos dónde Él esta, en nuestros corazones y por ello es que podemos estar en plenitud de gozo.

Que nos permite una crisis a los que amamos a Jehová, como dice en Romanos 8:28.

1.    Nos acercamos más a Dios. Nuestra relación se hace mucho más íntima y le conocemos más.

2.    Vivimos en abundancia porque reconocemos que dependemos de Él.

3.    Tenemos Su paz que sobrepasa todo entendimiento.

4.    Nuestra fe esta activa y nos mantiene confiados.

5.    La oración se vuelve un modo de vivir.

6.    Nos sustentamos y declaramos Su palabra.

7.    Tenemos testimonio de Sus propósitos, promesas y milagros cumplidos.

8.    Se desatan los dones y talentos para Su gloria y obra.

9.    Compartimos Su amor. Damos por gracia lo que por gracia hemos recibido.

10.  Le alabamos y adoramos confiados porque sabemos que Jehová tiene el control.

En este tiempo se nos está manifestando la pronta venida de nuestro Señor Jesucristo. Por lo cual como hijos e hijas debemos procurar ser como las doncellas prudentes y llenar nuestras lámparas de aceite para que como siervos de Dios anunciemos Su palabra y demos testimonio para que la mayor cantidad de personas que nos escuchen puedan conocer y volverse al Padre Celestial.  Si tu  quieres vivir bajo la gracia de Dios, te invito a que aceptes a Jesús como tu Señor y salvador. Este es el tiempo de Dios.

Bendiciones para todos y todas.

 

Ana Yajaira Pérez.

Hijos por amor

Juan 1: 12 -13

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Estos no nacieron de sangre, ni por voluntad de carne, ni por voluntad de varón, sino de Dios.

Estos versículos nos señalan como pasamos de ser pecadores a convertirnos en Hijos de Dios:

1.    Recibir a Jesús como nuestro Señor y Salvador.

2.    Creer que Cristo nos hace libres.

3.    Por la voluntad de Dios.

Para mí lo primordial que une todo esto es el amor inagotable, maravilloso y hermoso que Dios tiene por cada uno de nosotros, es que hemos recibido la más extraordinaria gracia manifestada en Jesús, como dice Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

¿Pero qué es un hijo?

Hijo:

-       Descendiente directo de un animal o de una persona.

-       Persona o animal considerados con relación a su padre y a su madre o a uno de los dos.

-       En el mundo de la cultura el término hijo es muy utilizado para darle título a distintas obras. 

Ser hijos de Dios conlleva dos aspectos importantes, deberes y derechos, como está escrito en Romanos 8:17 Y, si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues, si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria.

Aunque nuestro Padre celestial es el dueño del oro y de la plata, todo eso es perecedero, por que la mayor herencia que recibimos de Dios como nuestro Padre es la vida eterna en Cristo Jesús, la cual no se puede ganar, ni comprar, pues no tiene precio y solo la podemos recibir cuando venimos a los pies de Cristo y le damos nuestro corazón, Jesús nos brinda todo esto por amor, el cual nos mostró en la cruz del calvario.

Así que asumamos nuestra identidad de hijos e hijas de Dios, ya que nos fue amorosamente dada por Cristo. Nuestros padres nos tuvieron a nosotros por múltiples causas, pero Dios por su voluntad y amor nos permitió ser sus hijos por Cristo Jesús.

Bendiciones.

 

Ana Yajaira Pérez